Registrado: 15 Feb 2006
Mensajes: 47
Ubicación: V región
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SECUELA
i
Doy mi salvaje ira al agua,
entrego mi estridente sonido de tinajas rotas
tras el paso del centauro y las gárgolas,
para que los vientos vuelvan a soñar
en el ascenso de la especie humana.
Salvaremos las primeras semillas
y nos olvidaremos de vuestros filósofos
que no lograron abrir la mente
del civilizado mascador de polillas.
Ayudaremos a recubrir los tubérculos
con la tenacidad implacable del humilde
que posa sus manos en la tierra amorosamente.
Quiero decir que quiero salvarte, como si yo pudiera.
Vuestra esperanza ríe mientras juega en laboratorios humanos
divagando con la lluvia en el interior de los frascos.
Del alto al bajo, erosiones se sulfuran conmigo
sacuden mi cuerpo, tiran los huesos de mis alas en delta
que suben por la roca a su falda, giro en péndulos,
en picada las burbujas impiden que vea mi sombra
y fugazmente recuerdo que ayer el avestruz se comió a la leona
imito su movimiento plumífero sacando el cuello de los hombros
y estirado, logro caer en la grieta con las extremidades libres
entre gorras blancas atascadas sobre pedazos de acero.
Tararean las cadenas una rima constante
la sed y el hambre, la soledad y el desapego,
la falta de electricidad y la catarsis del petróleo
que se enciende, estallando el alma
metida en un pulmón ajeno.
Distraída muchacha transparente
no me irrites, eres un invento de quienes creyeron en dioses.
Distraída creencia,
acércate a las hojas del respirante,
reconócenos, canta nuevamente con nosotros
desde lo racional al corazón que se rompe,
porque los bosques piden a gritos respeto.
ii
Una vez llegados al paraíso
esculpieron una historia egoísta,
y galoparon sobre labios del cielo.
Y la espada, semblante del único espejo,
separó cuerpos con hilos de invisibles a celestes;
una historia por magia, una libélula en los ojos de luciérnagas,
reinaugurando esta cadencia de tragedias humanas,
armados de valor, decididos a conquistar la riqueza.
Movimiento de placas, nubes y glaciares, esta es la eterna noche
el nudo de las galaxias en juego, la transpiración entre cuerpos
pandea el murmullo risueño del bigote que me has dado,
lloverá canción luna, dominio suelto, de cándido a lodo
volcán anclado en los valles fecundos
revolución de memorias antiguas
adelante
avanza y extiende su libertad
cual rocío de mañanas sin prisioneros.
iii
Viniste como una bala desde las barbas rojizas
a la punta con fuego, a la caza de anhelos
te dijiste elegido y nos obligaste a adorarte
inventaste infinitas historias como si la vida no lo fuese,
y nos obligaste a usar nuestras armas para salvar a nuestros hijos
nos dejaste amarrados para observar cómo violabas violines vivos,
reíste ebrio y escupiste sobre nuestras heridas cubiertas de sal.
Yo no cantaré tu historia “civilizada” nuevamente,
no te haré vivir lo que me hiciste,
seguiré tropezando con la moral
de ver morir esos valles por no herirte de nuevo.
Tengo la sangre acumulada en los ojos por las patadas
del viaducto de tus soluciones al agua de todos,
tus tentáculos exclaman como gobernantes de la guerra
y esos sí que ríen a carcajadas de oro en la isla.
iv
Mis zapatos estuvieron allí,
donde duelen las columnas gemelas
entre rejas que envuelven dinosaurios y tótems
como si fueran dueños del museo del mundo que robaron
cuando nos pisaron para decirnos que hacían lo correcto.
Vuelco de cosas y me marea la tortilla,
parece que está mal cocida,
mejoremos la convivencia en la hilera
seamos generosos y la libertad vendrá a mareas.
v
Oxígeno en las paredes, pierdes tu mirada entre mis ojos y pareciera que intentas morderme la lengua hipnotizada de murmullos tenaces mirándome rejuvenecer de ideas relámpago multiplicadas veces hacia arriba en la tortuga de los latidos intensificados por la noche de las lluvias entre venas platicando con los muebles y las antenas parabólicas que intensifican la adicción citadina por el calcio que expelen las marionetas que mueven sus dientes trabajosamente ordenados para que parezcan bellos los discursos.
Aura del oxígeno, no te acerques a esa luz que titila como lunares en mi tierra. Rebobina mi vista, dame una oportunidad para repetir sin disfraces la entrada al lugar de mis vecinos. Aprendamos de la calma como en un amanecer convertidos en monjes donde no podría haberlos, en esta hermosa punta de cerro llena de antenas de canales, corrientes y celulares de tumor oculto, corrosivos de odio como los diagnósticos por dinero. Mujer sin sombra, secuela, tienes la mirada triste e iluminada.
A.B.
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Secuela
(del poemario SONETOS Y CANTOS POR AGUA
www.ediposediciones.bligoo.com) |
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